Como tan poco realista se lograba observar, algunos ojos
negros, otros marrones, bates y líneas, música y violencia, nada se esfumaba.
Fuerza en la música estridente que destrozaba los parlantes de aquel oscuro
antro, muchas chicas, algunas hermosas, al baño, otras pasables en el sofá,
solo una al fondo, entre las masas concentradas, en algún lugar en la pista
esta ella, esa única persona capaz de desconcentrarme con su poderosa aura. Yo
estaba pescándome una caucásica y no podía dejar de mirarla, era rubia,
castaña, no… eso era rosado, ojos azules, piel suave, no podía escapar, muchas
líneas.
No hay comentarios:
Publicar un comentario