Después de caer por 4
minutos y 36 segundos, pasaron 3 meses incomprensibles para llegar a las
primeras palabras. Entiendo que explicar las cosas de este modo, todo podría sonar
a una metáfora relacionada al nacimiento, los inicios otras cosas alejadas de
mi comprensión. Palabras que nacen de la monotonía de llevar jugando pin pon
durante tres meses, la pelota contra la raqueta ya es un castigo más que un
algo que hacer. El pon ya que no sabemos nuestros nombres, vale la pena decir
la pon, vale agregar que pon por responder al pin, de revés, perdí 50 partidas
diarias. Gane unas 12 veces semanales. Mucho tiempo mirándose en el espejo sin
entender que es qué. Las palabras están, las primeras palabras se dan para
saber si ella se comunica como yo me comunico. A ver si encajaban los sentidos.
Pase horas en ese lugar pensando, pelo, ojos, caminar, tanto dilema, no tengo
recuerdo alguno de estos eventos. Puedo pensar en la palabra infante, saber su
estatura aproximada, tener casi una imagen de uno, desconozco completamente de
donde sale todo esto. ¿Como es que llegue a las palabras y ellas a mí? ¿Qué
paso antes de caer, ella ya estaba aquí, todo sucedió al mismo tiempo?
Después de 11 meses estábamos
reflexionando en un sillón de ese lugar que casualmente es este. Entre comentarios
salió una cuestión, una idea que podría explicar algo, si es que exististe algo
explicable. ¿El dilema radica en la instancia, cual es el preciso momento en el
cual recordaremos algo? Al parecer la palabra está ahí rondando en nuestro vocabulario,
recuerdos, recordar, memorar lo tan memorable. En nuestras charlas salían palabras
como pensar, tener, creer… nos cruzamos con historia y ella me hablo de hombre
a caballo y del tiempo. Cuando esta última palabra escapo sus labios, rompimos
en llanto… son 11 meses todo el tiempo que conocemos, todo lo que recordamos está
aquí con nosotros, pero la historia y el tiempo nos decían que existía algo más.
Recordando las casas encontré la palabra puerta, donde se sale y ella agrego
por donde se entra… como que se cruza. En este lugar tenemos un sillón una mesa
de pin pon un diccionario de 30 000 páginas tirado en el piso. cuatro paredes. Techo,
piso. done esta la puerta? ¿Para que necesitaría una puerta? Pero claro, si
quiero ir al… el doceavo mes no hablamos tanto, descubrimos que las palabras
nos muestran una realidad muy alejada a lo que realmente es todo lo existente.
En mes 13 ella me
pregunta por la existencia, no en un sentido existencialista, sino por el
significado tangible de todas estas palabras. Que es realmente un caballo si no
he visto uno, no tengo recuerdo de uno, no hay fotos de uno en mi mente, pero
conozco los sonidos, el galope, la montura y las carreras. Ella me explico
porque equinoxio es muy distinto a equino, regresamos al tema. En las últimas
conversaciones del mes hablamos de parejas. Nosotros éramos dos, las raquetas
dos, la mesa una con dos lados y el sillón uno con dos sitios. Como estos números
no cambian, pero los días siguen corriendo, como que… recorriendo todas las
secuencias. Aviamos que los recuerdos y la cultura marcan la personalidad, pero
solo tenemos dos, uno con dos y los días, son lo único que siempre cambia. ¿Varias
noches nos dedicamos a crear recuerdos falsos, pero… que tan distante era la
realidad de esos recuerdos con relación a los caballos, el sol y todo eso que
desconocemos?
El ultimo día de ese
mes ella me tomo de la mano y me pidió que le contara recuerdos inventados. Pasaron
tantos días que ya no podíamos contar, posiblemente ya sean años y los
inventos, esas cosas que desconocíamos como las palabras, ya eran menos ajenas.
Uno noche le dije al oído, casi susurrando; estamos cerca, tan cerca de
entender algo…