Es temporada alta. Los vuelos caros. ¿Con estos precios cómo
llegar? ¿Con ideas tan ridículas, con mentiras entenderás la verdad? Entiendes
que mis ojos no son cristales. Dos grandes espejos con ladrillo. Cumpliré el
roll que quieras. Sin problemas. Tantas historias para nuestros nietos, en el
remoto caso que te acabe conociendo.
Estábamos en el balcón. El vértigo llama a los impulsos más
salvajes. No soy muy diestro con las
palabras. Resonaba la música del hall. Una gárgola nos miraba. Un santo reía
por atrás. La vi un par de veces en este tipo de circunstancias. Ella no habla
mucho con personas. Tiene mejillas sonrojadas en constancia. Ojos vidriosos.
Siempre está mirando el piso mientras camina o habla. En sus sueños ella fue
esposa del emperador chino más noble y secuestrada por el khan más salvaje. Es
el color pastel del vestido. Los bordes que giran dando siluetas a cada paso.
Ella levita. Solo la punta de la valeriana toco el piso. Ella juega con sus
manos mientras los otros conversan. Ella está a mi derecha, en el balcón,
tomando aire.
La palma del viento. Ella está observando la ciudad. Se
sorprende con las luces y los transeúntes adulterados. Me acerco un centímetro,
quizá el movimiento hará que voltee. Espero que me salude. Sigo esperando unos
segundos y después regreso mi centímetro. Es posible que no me vea. Es posible
que ella no se dé cuenta de mi presencia. Quizá esa única conversación fue algo
trivial y ella no tiene mayor interés en mí. Soy solo un extra. Parece que va a
voltear. Gira ligeramente la mira a través del pelo. Detecta mi presencia, se
forma una especie de sonrisa que muere más rápido de lo que nace. Me mira y
parece que va a decir algo. Simplemente no soporto la tensión y me arrojo del
balcón. Todavía puedo respirar cuando ella cae. Al parecer si entendió. Quizá
toda tenia mayor relevancia. Pero ya no me puedo levantar. No puedo ver. Creo
que ella grito algo. Creo que si hablamos. Creo que fue más de una vez. Yo solo
quería que me notara. Vivir. ¿Porque me arroje? Realmente yo no estaba tan
tenso. Ella estaba sonriendo. Ella se tiro del balcón. Creo que ya no puedo
considerarlo más…
Estábamos encerrados, en distintas habitaciones, distintos
lugares. Demasiados muros. Soy solo un hombre ridículo que cree en tonterías.
Tan iluso para pensar que la primavera romperá las paredes. 23/09 con el color
caen los muros. El aburrimiento es grande, las marcas que no defines con
palabras. Mis sueños son solo deseos que ya cumplí, y quiero más. Siempre tengo
esta idea, realmente ya he tenido demasiado. Para lo poco que he hecho he
consigo suficiente. A los 12 años solo quería un segundo, un solo segundo de
esa magia. Ya tuve meses de cosas sorprendentes, los problemas arreglados.
Cuando más problemas tengo solucionados y las cosas están muy claras, siento
que me alejo. Si me acerco hay caos. Solo me puedo acercar a personas que
quieren destrucción, consecuencia, malas situaciones de estrés en las que soy
feliz como nunca. Las personas que no quieren eso en su vida, no me dejan
acercarme, a veces intentan cambiarme, no me gusta ser cruel, pero me gusta ver
la escena y sentir la adrenalina, el rico arrepentimiento con su dosis de
humillación. Con esta voz moral que sale y dice, ella no es, ella no es, ella
no es, es una cojuda, vez lo que hace, vez lo que te hace, escuchas lo que
dice, repite lo mismo que tú ya conoces, aléjate, ya sabes el final. Ciertamente
ya se me los diálogos de memoria, pero cuando se presentan nuevos mis labios
tiemblan.
No quiero repetir, ni siquiera el caos me dejar estar en
caos todo el tiempo. Es parte del ciclo, parte del ciclo es romper el ciclo.
Hay días en los que siento otra ridiculez, me creo el floro por unos minutos.
En esos instantes puedo caminar recto. Puedo caminar a su paso, al lado de
ella. Sin chocarnos, sin que yo dude, me tambalee, haga algún movimiento
forzoso. Días en los que ella sabe que decir exactamente, es parte del guion,
pero con una actuación impecable. Cuando ella lo dice con esos ojos, me lo
creo. Por un segundo no me veo reflejado en su pupila, no veo nada reflejado,
ella no está mirando objetos, cuando dice algo tan perfecto. Ella no está mirando,
sus ojos ya no tienen ese uso. Parece místico, nostico, cabalico, esotérico,
con todos los pronombres elementales y todas las tonterías que le quieras
agregar. Yo no sé, si mis ojos pueden hacer eso. Ellas jamás se dan cuenta
cuando estoy triste o molesto. Es que simplemente ese segundo me tiene feliz
por meses. Hasta que la imagen se apaga y tengo que buscar algo de luz para no
perderme cuando salgo en apagones.
Estábamos sentados en una esquina, habitación, paredes
blancas, muebles blancos, oscuridad y una pequeña luz que se refleja en el piso
de madera. Es la hora en que acaba la noche y se acerca el desayuno. Con la
ropa rota, su maquillaje corrido, un par de heridas de la torpeza. Una
sensación de vomito a unos 6 metros. En el pasadizo. Mi lengua estaba cuarteada
y tenía una pelota de tenis atascada en la tráquea. Con mi corazón a doble
bombo.
-soy una persona, necesito respuestas a todas mis dudas? –
-yo no tengo respuestas, tú crees que se lo que hago? –
-yo sé que tú no sabes que haces con tu vida. Yo sé, que tus
pocas seguridades, son impulsos del momento y no existe forma alguna en la que
tú, puedas entrar en razón. A veces, cuando estoy contigo. Escucho voces. Que
me quieren alejar de ti. Frases que ponen en duda todo sentimiento que yo pueda
sentir. Ya le he dicho te amo a muchas personas, ya prometí mañanas y para
siempre, tantas veces, que los últimos me saben a tierra. -
-tus ojos dicen lo contrario. -
-es que yo te quiero, pero mis pupilas ya se han dilatado
antes, al igual que las tuyas. Entiendo que es natural el pasado, entiendo que
tú tienes tu vida antes de mí, yo la mía antes de ti, tenemos la nuestra en
colisión, solo por estos días de oferta. Como te digo, sería sorprendente que
nuestras promesas no se rompan. -
-casi siempre se rompen. Las personas son mierda. -
-yo soy mierda? -
-si… no, yo te quiero- me abraza.
-hay que evitar romper las promesas. –
-no soy buena alejándome de los problemas. -
-no es alejarse de los problemas, es concentrarse en ellos.
Este es nuestro problema. Concéntrate en nuestro problema. Acércate más. –
-si estoy más cerca, tengo miedo? Si me haces daño, si te
hago daño. mi amor, yo no te quiero hacer daño. –
-(ya fue ya. Alaos, fue de putamadre, eres genial, adoro tu
medicación, tus inseguridades y esas cosas, pero realmente es la misma shit
indecisa de siempre. Eres interesante y mágica, también eres linda, pero eres
un chambon. Ningún hombre con el que te has metido la ha tenido fácil y
tranqui. 0 tranqui. Siempre eres un puto… oe cuídate. Te veo el próximo fin,
fácil sale la junta.) –
Como si realmente yo tuviera las bolas de hacer eso, la
realidad es patética (dos puntos).
-todo va a estar bien, te amo. – obviamente después de decir
esto. Pasan sus días chill. Al final llega ella rompiendo la promesa, la
situación rompiéndola, simplemente se ignora la promesa.
-hoy no puedo salir- después de esto llega la distancia y
final. Siempre es este el final. Tarea para la vida, aprender nuevos diálogos.