Cordero de dios, quita a los idiotas del mundo.
Me gusta hablar con mi manzana, me cuenta cosas interesantes, yo lo sé muy bien, realmente ella habla y no la escucho. No es que no quiera escuchar, no la puedo comprender. Se complica cuando me mira roza de amor, se complica más cuando inspiro el humo de su cuerpo, es distinto cuando la devoro y siento la ceniza de sucesos antiguos. Bien, bien ella la que intenta alejarse de mi usando cachetadas. Arma letal que revienta mis pómulos, la violencia no es una forma de mediación, es el grito de sus hormonas explotando, sintiendo. Sentir toda la gama de emociones es lo simpático, lo otro es tonto, solo amor, solo odio, no sirve. Nada sirve cuando estas dentro de una bonita y extraña progresión de sucesos. Son como pequeñas guerras civiles, pero igual nadie se va, nadie deja de luchar por su dominio, por nuestra nación denominada departamento y la historia llamada relación emocional estable. Ponle título a sus deseos. Amor, no es para tanto. Ahora ella está tomando etílico apoyada en la baranda del balcón, con una aureola de humo sobre su mano.
-hora de comer- salgo de la cocina con 2 platos de pasta y la cara roja de tanto golpe.
-eres un idiota, no quiero comer- con cara de estreñida y los ojos reventados por lágrimas.
-siéntate- coloco la comida en la mesa
-eres un idiota- ella se dirige a el lugar predilecto, la mesa del comedor.
-tu sabes que no entiendo cuando hablas, porque insistir, no hay motivo-tomo un sorbo de vino.
-eres un idiota, como no puedes entenderme, después de años ya las cosas deberían ser claras, reales- ella me está mirando grueso con la cabeza un poco inclinada, clavándome sus glassos en mis pupilas.
-yo te quiero- agarro su mano y pongo ojos cachorro.
-qué es esto?- una mueca extraña se forma en su rostro, un intento de sonrisa.
-te quiero- mi pulgar pasea por su mano, la agarro fuerte y cruzo dedos mentales, esperando que entienda.
-porque haces esto?- la sonrisa se termina de dibujar y una lagrima baja sutil.
-te quiero. En que idioma lo tengo que decir para que entiendas?- algo de frustración, el vino en mis labios empieza a secarse, la conexión ocular es tensa, difícil de soportar, genera nudos en mi garganta.
-porque?- ella se acerca con esos últimos ruidos fonéticos, alguna pregunta, posiblemente una aclaración, como un te quiero pero distinto, no la puedo entender.
Ahora la estoy besando, la pasta en el comedor se está enfriando, no importa mucho en este momento, creo que este esta es la única forma de entendernos. En casos extraños como el que vivo, las cosas se pueden poner complicadas, pero esa luz que surge en sus ojos, eso me dice más que todo lo que ella pueda pensar o decir. Ya no se quién es el extranjero aquí.
No hay comentarios:
Publicar un comentario